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viernes, 10 de agosto de 2012

Mario Moreno "Cantinflas"


(Ciudad de México, 1911-id., 1993) Actor cómico mexicano. Se hizo mundialmente célebre con el nombre de su personaje Cantinflas, al que dio vida en la mayoría de los filmes que rodó.

De orígenes humildes, se enroló en una compañía de cómicos ambulantes y recorrió todo México. En el circo desarrolló todo tipo de trabajos,entre ellos interpretar pequeños papeles.

A finales de los años veinte comenzó a actuar en los locales de Ciudad de México y creó la imagen prototípica con la que se haría famoso. En 1930 era ya el cómico más famoso del país. En 1934 conoció a la actriz de origen ruso Valentina Subarev, con quien contrajo matrimonio y tuvo a su único hijo, Mario Arturo.

En 1936, con el amplio bagaje acumulado durante su estancia en el circo de Jalapa, representando papelitos en pequeños montajes teatrales -excepcionalmente musicados al estilo del género chico- debutó en la película No te engañes corazón, a la que siguieron Así es mi tierra y Águila o sol (1937),El signo de la muerte (1939) y toda una serie de cortometrajes.

No obstante, no se consagró definitivamente como ídolo indiscutible hasta 1940, en el filme Ahí está el detalle -dirigido por Juan Bustillo Oro-, en cuya última escena y mediante su delirante discurso, Cantinflas se salta las convenciones sociales, logrando cambiar el veredicto del juez. Esta película le brindó la ocasión de fundar la compañía Posa Films, productora deSiempre listo en las tinieblas (Always Read in the Darkness) y Jengibre contra dinamita (Ginger versus Dynamite), fallidos intentos de penetrar en el mercado hollywoodiense. Pese a ello, a partir de su debut como protagonista en la película Ahí está el detalle (1940), el actor, con sus casi cincuenta filmes, batió récords de recaudación en las salas de exhibición hispanoamericanas durante tres décadas seguidas.

La popularidad de este monstruo sagrado del cine mexicano y, en general, del cine en español debe mucho a su trabajo en las películas Ni sangre ni arena(titulada en Estados Unidos Neither Blood and Sand) yEl gendarme desconocido (1941), en las que descubrió a su director ideal, Miguel M. Delgado, ayudante del realizador Alejandro Galindo. La primera era una parodia de la obra de Vicente Blasco Ibáñez, cuya versión cinematográfica había sido recientemente estrenada en Estados Unidos, protagonizada por los actores Tyrone Power, Rita Hayworth y Linda Darnell. Con ambas obras, Mario Moreno esperaba amortizar el esfuerzo económico invertido en Posa Films, de la que llegó a ser único productor. No en vano Ni sangre ni arena recaudó 54.000 pesos en cuatro días durante su estreno en el Teatro Alameda.

Este éxito desbordante continuó con El gendarme desconocido (The Unknown Policeman), con Mapy Cortés y Gloria Marín, considerado como uno de los mejores filmes del actor mexicano. En él, la ridiculización de la policía, generalmente detestada por el público, se establece desde el mismo momento en que Cantinflas aparece con su habitual uniforme desastrado.


Cantinflas en El supersabio (1948)
y en El analfabeto (1960)

En 1944 entró a formar parte del Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (STIC), fundado en 1919 con el nombre de Unión de Empleados Confederados del Cinematógrafo. Su aportación fue decisiva en la mejora de las condiciones de contratación del personal de los estudios, pues encabezó una proyectada huelga, secundada por Jorge Negrete y Arturo de Córdova (con quien mantuvo una fuerte polémica por la dirección de la Asociación Nacional de Actores [ANDA]).

En los años cincuenta, sus cintas muestran un cambio: del personaje de la picaresca urbana y popular sólo quedaría un humor basado en el uso reiterativo del "cantinflismo", la habilidad para hablar mucho y no decir nada. En todas ellas, Mario Moreno se convirtió en un portador de juicios y críticas contra la sociedad "pueblerina", en particular, y contra la humanidad, en general. De este modo, arremetió con singular hincapié contra la "aristocracia desnaturalizada", haciendo que triunfara lo auténtico sobre lo falso. Se constituyó en el hombre que siempre decía la verdad, aunque en forma sarcástica, y sufrió las consecuencias de esa fidelidad a sí mismo.

Excepcionalmente, participó en la superproducción estadounidense La vuelta al mundo en ochenta días(1957). La película obtuvo una buena acogida, que propició que el actor rodara luego Pepe, dirigida por George Sidney en 1960. El fracaso del filme decidió a Mario Moreno a no volver a probar fortuna fuera de las fronteras de su propio país, con la única salvedad del largometraje español Don Quijote cabalga de nuevo, dirigido por Manuel Delgado, con quien había trabajado en filmes como El bolero de Raquel (1956) yEl padrecito (1965), el primer largometraje que el actor rodó en color.

Si en sus interpretaciones denunciaba las desigualdades sociales y la insolidaridad, en la vida real realizaba obras caritativas y llegó a montar una oficina para los necesitados. La última etapa de su vida, después de enviudar en 1966, estuvo marcada por su participación en actos sociales y políticos (incluso llegó a pronunciar un discurso en la Asamblea de las Naciones Unidas).

Un genio cómico

Pero lo cierto es que Cantinflas será recordado por hacer triunfar a un pícaro de buen corazón que presenta cierto paralelismo con el personaje de Charlot de Charles Chaplin, si bien la clave del mexicano estuvo siempre vinculada a su disparatada e inagotable verborrea, que lo convirtió en el genio cómico más popular que México ha dado. Su personaje basó su comicidad en unas reacciones ingenuas, en su asombrosa naturalidad y en sus personalísimos y desvariados monólogos, continuos, embarullados, inagotables, auténtico flujo del más delirante verbalismo que empezaba con inusitada fluidez y terminaban en balbuceos y galimatías ininteligibles, en interminable verborrea, mientras movía incansablemente su mano izquierda para acompañar la insólita proliferación de sus muecas.

Su actuación era, ante todo, fruto de la soltura y la agilidad; las situaciones más disparatadas y extraordinarias brotaban con maravillosa sencillez. De Mario Moreno no pasarán a la historia del arte cinematográfico unas películas que no tienen, a decir verdad, nada de extraordinario, pero, en cambio, su personaje, su figura, su personalísimo estilo interpretativo y su singular sentido del humor ocupan ya, por méritos propios, un lugar relevante en el firmamento del séptimo arte.

Sus caídos pantalones, su aspecto descuidado y chabacano se convirtieron en el estandarte hispano de una clase de humor, teñido de absurdo, que tiene, tal vez, sus mejores representantes en los míticos hermanos Marx y que le permitió alcanzar una enorme popularidad en los países de habla española, aunque ponía trabas, simultáneamente, a sus posibilidades de atravesar las fronteras idiomáticas, pues, como ya se ha indicado, su personaje cinematográfico, debía buena parte del éxito que obtuvo a su libérrima utilización del idioma, una característica que, como es lógico, hacía muy difícil la penetración de su humor en ámbitos distintos al de la lengua española.

Su exagerada caricatura del "pelao" mexicano -miembro de la clase baja, equivalente al golfo madrileño o al "roto" chileno-, se apoyaba en unos calzones siempre a punto de caer, sujetos las más de las veces con un imperdible, que parecían exigir a gritos un cinturón o unos tirantes, en unos zapatos hechos trizas, una camisa arrugada (cuando la llevaba) saliéndose por todas partes, un raído sombrero de paja y un trapo que le colgaba del hombro, a modo de gabardina.

Esta indumentaria se convirtió en el signo distintivo de su humor y de su obra, hasta el punto que, desencarnada ya, abandonando los límites del actor Mario Moreno, pasó a configurar el personaje televisivo de una larga serie de dibujos animados, cuyo rostro sin afeitar y desgraciada estampa corresponden indistintamente a la de un vagabundo o a la de un pordiosero dueño, como su creador, de un lenguaje fluido, incontenible e incoherente, confuso y disparatado, incomprensible pero indispensable para poder salirse con la suya en las situaciones más dispares.

Considerado por muchos el sucesor de Charles Chaplin, Cantinflas heredó de aquél el corazón. Sólo que el pelao mexicano, tan pobre como Charlot, a diferencia de éste, no vivía obsesionado por su pobreza y se permitía el lujo de compadecer a los ricachones.

jueves, 9 de agosto de 2012

GIMME THE POWER


Gimme the Power nos introduce al contexto histórico que nos ubica en la realidad que se vive actualmente en México. Tomando como pretexto y eje central la carrera del grupo Molotov, cuenta de manera rápida, puntual y divertida la historia de la banda, y la tragicomedia de la historia mexicana, a la cual está íntimamente ligada. Un país en crisis permanente, su fallido intento por alcanzar la verdadera democracia, y una banda que proporciona el soundtrack del descontento generalizado.




miércoles, 8 de agosto de 2012

El mexicano Carlos Reygadas en el Zinemaldia

Post tenebras lux, la película con la que el mexicano Carlos Reygadas ganó el premio al mejor director en la última edición de Cannes, participará en la sección Horizontes Latinos del Festival de Donostia, en la que se presentarán una docena de filmes de Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Brasil y México.

Foto de archivo del director mexicano Carlos Reygadas.
Foto de archivo del director mexicano Carlos Reygadas. (AFP/DEIA)
Todas ellas han competido o han pasado por importantes certámenes internacionales, pero no han acudido a ningún festival estatal ni han sido estrenadas en salas comerciales del Estado, informó ayer el Zinemaldia. A esta edición, acuden siete primeros trabajos, y se abrirá con Infancia clandestina, el debut del argentino Benjamín Ávila en el largometraje, una conmovedora historia de pasaportes falsos que el pasado año obtuvo en Donostia el premio Casa de América de Cine en Construcción. De Argentina se proyectarán también otras dos primeras obras: Salsipuedes, de Mariano Luque, que estuvo en la sección Forum de la Berlinale y cuenta un día de camping de un matrimonio que no puede disfrutar de sus vacaciones; y El último Elvis, el relato de un cantante divorciado que cree ser la reencarnación del rey del rock, con el que Armando Bo compitió en Sundance e inauguró el Bafici de Buenos Aires.
Además de Reygadas, representará a México Después de Lucía, de Michel Franco, un filme sobre una adolescente que sufre el acoso de sus compañeros de clase y que ganó el premio Un certain regard en Cannes.
Galardonada en el festival francés con el premio de la Semana de la Crítica llegará a Donostia Aquí y allá, en la que el mexicano Antonio Méndez Esparza narra la historia de Pedro, un hombre casado y con dos hijas que trata de ganarse la vida con su grupo musical al regresar a su país tras una larga ausencia.
De Chile se ha seleccionado Joven y alocada, el estreno tras la cámara de Marialy Rivas, que se sumerge en el mundo de una chica rebelde de 17 años criada en el seno de una estricta familia evangelista, una historia con la que logró el premio al mejor guion en la sección World Cinema del Festival de Sundance.
Horizontes Latinos contará también con La Sirga, debut del colombiano William Vega, que estuvo en Cannes tras hacerse con el galardón Cine en Construcción en el Festival de Toulouse con esta cinta sobre una mujer que lo pierde todo y huye buscando el hostal de su tío. Y Colombia acude además con La playa, ópera prima de Juan Andrés Arango, que pasó por Un Certain Regard en el certamen galo y por Cine en Construcción en Donostia, y relata cómo un joven negro que busca a su hermano menor intenta abrirse camino en Bogotá.
El uruguayo Rodrigo Plá, autor de La zona y Desierto adentro, llegará al Zinemaldia con su tercera película, La demora, que fue presentada en el Forum del Festival de Berlín y trata el conflicto de una mujer que debe hacerse cargo de su padre de 80 años que ha perdido la memoria. Su compatriota Alicia Cano acudirá con El bella vista, documental acerca de una casa de un pequeño pueblo que se transformó de club de fútbol en burdel y finalmente en capilla católica.
El brasileño Marcelo Gomes vuelve a esta sección siete años después con Era uma vez Verônica, una película que presentó en Cine en Construcción el año pasado sobre una joven de 26 años a la que su padre pide un último favor: que encuentre al amor de su vida.

jueves, 2 de agosto de 2012

Dolores del Río


(Nombre artístico de Dolores Asúnsolo López Negrete; Durango, 1906 - Los Ángeles, 1983) Actriz cinematográfica mexicana. Dolores del Río fue la figura estelar por antonomasia de toda la producción cinematográfica mexicana, en la que no sólo renovó los laureles que había previamente conquistado en Hollywood, sino que los aumentó, alcanzando cimas de dramatismo y profundidades de expresión insospechadas.
Dolores del Río

Su desahogada situación familiar (su padre, director del Banco de Durango, se vio obligado a abandonar México e instalarse en Estados Unidos durante la Revolución) le permitió recibir una esmerada educación en diversos países europeos, y eso contribuyó no poco a la obtención y florecimiento de aquella proverbial prestancia, aquella delicadeza y elegancia de las que haría gala a lo largo de su dilatada carrera.
Había nacido en Durango, en el estado homónimo, verosímilmente en 1906, aunque algunos autores, tal vez menos caballerosos, le atribuyen un año más de vida y fijan su nacimiento en 1905. En 1921, a la edad de quince años, se casó con el escritor Jaime Martínez del Río, un rico hacendado licenciado en leyes y dieciocho años mayor que ella, cuyo apellido adoptaría más tarde como nombre artístico.
Acostumbrada desde muy joven a frecuentar ambientes intelectuales, figura habitual en los acontecimientos y tertulias culturales, su belleza llamó la atención del director estadounidense Edwin Carewe, que había realizado una visita de cortesía a la familia Del Río acompañado por Adolfo Best Maugard, pintor de cierto renombre e íntimo amigo de Dolores. Carewe, impresionado por la personalidad de la joven, la invitó a interpretar un pequeño papel en la película que estaba dirigiendo por aquellas fechas en Hollywood. Pese a que la iniciativa carecía por completo de un planteamiento serio, pues la muchacha se lanzó a la aventura por simple curiosidad, casi como un capricho sin futuro alguno, a partir de aquella primera película comenzó a recibir ofertas de trabajo e incluso apremiantes solicitudes de intervención en numerosos proyectos.
Aquel éxito inicial tuvo, sin embargo, unas consecuencias no siempre beneficiosas para su futura carrera. En efecto, sus peculiares rasgos físicos condicionaron desde aquella primera película los papeles que se le ofrecieron en Hollywood, interpretando siempre personajes muy concretos, excesivamente marcados por sus orígenes étnicos y el exotismo de su belleza; fue, en Estados Unidos, la "mujer latina" por excelencia, un arquetipo de pasión y fuego alimentado por la fantasía anglosajona.
Su fulgurante éxito la alentó a instalarse en Estados Unidos, y permaneció allí durante el período comprendido entre 1925 y 1942; durante aquellos años de trabajo casi ininterrumpido interpretó veintiocho películas y se convirtió en una de las figuras señeras de la época dorada de Hollywood y, por ende, en una personalidad halagada internacionalmente y perseguida por las revistas especializadas. Aquel éxito, como se ha insinuado, no tuvo siempre efectos benéficos para la carrera profesional de Dolores del Río, que se vio a veces obligada a interpretar papeles de muy diversa entidad y de discutible enjundia dramática; en algunas ocasiones fue sólo la figura decorativa que se necesitaba para dar un toque de "color local" en ciertas producciones de finales de los años veinte.
Con la llegada del sonoro, Dolores del Río se acomodó perfectamente a los cambios producidos en la industria del cine, algo que no pudieron conseguir todos los astros que habían destacado en el cine mudo; de hecho, la década de los años treinta constituyó tal vez la época más brillante en la carrera de la actriz. De las películas que interpretó en la era del cine mudo destacan sus sugerentes intervenciones en Joana (1925), What Price Glory? (El precio de la gloria, 1926) del mítico Raoul Walsh,Resurrection (Resurrección, 1927) y Ramona (1928). De su etapa correspondiente a los primeros años del cine sonoro, en la que alcanzó gran popularidad, cabe mencionar The Bad One (El malo, 1930).

Dolores del Río en Ave del paraíso (1932)
King Vidor la dirigió en Ave del paraíso (Bird of Paradise, 1932), una producción del siempre polémico David O. Selznick para la RKO. La película provocó un alud de clamorosas (y gazmoñas) quejas por los atrevidos planos de la pareja protagonista, en los que, aparentemente al parecer, podían adivinarse las figuras desnudas de Dolores del Río y del galán que compartía con ella la pantalla, el famoso Joel McCrea. Tras esta cinta intervino en Flying Down to Rio (1933, estrenada en español como Volando hacia Río de Janeiro), película en la que destacaron como pareja unos actores de tercera fila por aquel entonces, pero que estaban destinados a alcanzar el estrellato: se llamaban Ginger Rogers y Fred Astaire, y no tardaron en desbancar a quienes figuraban en los primeros lugares del reparto. Por otra parte, debe reservarse un lugar destacado en su producción cinematográfica a Madame Dubarry (1934), basada en la tormentosa vida de la amante de un Luis XV ya sexagenario en la Francia del siglo XVIII.
Ante la escasa repercusión de las películas de la RKO, pasó a la órbita de los estudios Warner, para los cuales trabajó en numerosos musicales supervisados por Busby Berkeley, sin obtener el éxito que en un principio parecía presagiar la magistral dirección del gran coreógrafo del estudio. Tras realizar una incursión en el cine europeo con Acusada (Accused, 1936) y participar en Estambul (Journey into Fear, 1941), la frustrada tentativa de Orson Welles, decidió regresar a México y abandonar la Meca dorada del cine.
En 1942, ya en su tierra, Dolores del Río trabajó en diversos filmes dirigidos por Roberto Gavaldón, en los que continuó interpretando los personajes que la caracterizaron en la cinematografía internacional. Son de singular importancia sus actuaciones en películas sobre la vida cotidiana del pueblo mexicano: la mujer primitiva bella pero temperamental, apasionada, triste y sincera, instintiva, patética y, sobre todo, afligida.
Su arte y su oficio de intérprete la hicieron capaz de identificarse con los más diversos personajes; ese oficio, adquirido sin duda en la mejor y más dura escuela, le permitieron expresarlos. Sus tablas y su experiencia la hicieron triunfar también en el doble papel de La otra (1946), asesina de sí misma, muy bien realizada por Roberto Gavaldón, admirable de fotografía y presentación, donde sólo la gran sugestión de la estrella y su magistral labor interpretativa hacen olvidar el tema falso y truculento, muy al gusto de las tragedias hollywoodienses de aquella época.
Con Pedro Armendáriz en María Candelaria (1943)

Fecha clave en la carrera de Dolores del Río fue 1943, año en que protagonizó dos filmes de Emilio Fernández el Indio que habrían de convertirse en clásicos del cine nacional: Flor silvestre y María Candelaria. En ellos logró despojarse de la imagen de belleza exótica e imperturbable que le había conferido la industria hollywoodiense para mostrar un estilo emotivo, temperamental e incluso trágico que la convirtió en uno de los grandes mitos cinematográficos. Con los años, sus rasgos se afinan y estilizan; las características raciales se acentúan y el gesto se vuelve más intenso, sin perder en sobriedad, y la pasión se torna más desgarradora, aun cuando parezca más contenida.
Después de su regreso a México, Dolores del Río colaboró en varias producciones estadounidenses, de las que resaltan las dos obras dirigidas por John Ford: The Fugitive (El fugitivo, 1947, rodada como coproducción sobre la novela de Graham Greene El poder y la gloria, y protagonizada por Henry Fonda) yCheyenne Autumn (El gran combate, 1964). Recibió el premio Ariel a la mejor actuación femenina en tres ocasiones: en 1946, por Las abandonadas; en 1952, por Doña Perfecta, y, en 1954, por El niño y la niebla. En 1967, la Organización de Estados Americanos (OEA) le rindió un homenaje.
En El fugitivo (1947)

Durante las décadas de los años cincuenta y sesenta hizo también teatro y televisión, tanto en México como en Argentina y Estados Unidos. Entre otras, Dolores del Río apareció en Bugambilia (1944), La selva de fuego (1945), La malquerida (1949), versión fílmica de la famosa obra teatral de Jacinto Benavente, Adónde van nuestros hijos (1956), La Cucaracha (1958), El pecado de una madre (1960), Los amores de CarmenNinguna otra mujerLa senda del 98Venganza o La Virgen del Amazonas, sugerente título que llenó incontables sueños adolescentes con el brillo prometedor pero ambiguo de los ojos de Dolores, que, en Por unos ojos negros, se convirtieron en una canción que llegó a los más alejados rincones del mundo.
Lamer spyInternational SettlementLa sirena del puertoThe Man from Dakota, uno de los mejores westerns de su época norteamericana, Historia de una mala mujer, en la que la actriz da libre curso a su talento interpretativo encarnando uno de los arquetipos femeninos que contribuyeron a forjar su leyenda, y La dama del alba, adaptación de la obra homónima de Alejandro Casona, constituyen un selecto ramillete de éxitos de su abundante filmografía. En sus últimos años, Dolores del Río participó en la obra de Don Siegel Estrella de fuego(Flamming Star, 1960), una película de la Fox para el lucimiento de Elvis Presley, y en Siempre hay una mujer (C'era una volta, 1966), de Francesco Rossi.
Junto a ello debe destacarse su continuada participación en diversos montajes teatrales -comoFather HidalgoEl abanico de Lady WindermereQuerido embusteroLa reina y los rebeldes y La dama de las camelias, entre otras- y en varios programas y series de televisión. Dolores del Río había abandonado la exótica imagen de sus primeros trabajos hollywoodienses, pasando por turbulentos y apasionados romances, seguidos de trágicas maternidades, y recreando un continuo melodrama que dejó de ser tal cuando, el 12 de abril de 1983, moría en La Jolla (Los Ángeles), tras sufrir una penosa y larga hepatitis crónica.

London Mexfest


Cine Mexicano!!! ven a ver Las peliculas Mexicanas en este Festival de Danza, Teatro y Comedia!! Del Viernes 17 de Agosto al Domingo 19 de Agosto!! NO TE LO PUEDES PERDER!!! 



Presented by

The British Council, The Mexican National Council for Culture and the Arts (Conaculta) and the Mexican Film Institute (Imcine), the Morelia International Film Festival, Ambulante and CANANA

Graciously supported by

The Mexican Tourism Board and the Mexican Embassy in the United Kingdom

Official Partners

Cinépolis and José Cuervo

Official Restaurant Partner

Wahaca

FULL SCHEDULE

Download the programme and schedule at the bottom of the page

OPENING AND CLOSING NIGHTS

Opening Night - World Premiere Made in Mexico / Hecho en México
Fri 17 Aug / 7pm / More Info & Book Tickets
Closing Night - Daniel and Ana / Daniel y Ana
Sun 19 Aug / 8.15pm / More Info & Book Tickets

FICTION

Friday 17 August
Saturday 18 August
Sunday 19 August

DOCUMENTARIES

Saturday 18 August
Sunday 19 August

Mexican Sci-Fi

SHORTS

INDUSTRY PANELS

Friday 17 August
Saturday 18 August

EXHIBITIONS


Mexico’s cultural presence during the London 2012 Olympics.
London MexFest is part of the Shoreditch Fringe Festivalwww.shoreditchfringe.org

miércoles, 1 de agosto de 2012

Un día sin mexicanos

Un día sin mexicanos (en inglés: A Day Without a Mexican) es una película polémica dirigida por Sergio Arau, que trata acerca de una hipotética desaparición de todos los Mexicanos de California, y su efecto sobre el resto de los californianos. Coproducción entre Estados UnidosMéxico y España.

Cuando una neblina color rosa extraña rodea a California (bloqueando toda transmisión que trate de entrar o salir) del resto del país; todas las personas de origen latinoamericano desaparecen al mismo tiempo sin dejar rastro. La película sigue a modo de falso documental varias historias de como la gente lidia con la desaparición de amigos, familiares, empleados y compañeros de trabajo brindando de vez en cuando datos estadísticos e históricos respecto a la precencia de latinoamericanos en Estados Unidos. La historia principal sigue a Lila Rodriguez (Yareli Arizmendi) una reportera de padres Mexicanos que es declarada "la última mexicana" pues por algún motivo no desapareció. A lo largo de la película científicos y personas en general barajan varias teorías para explicar que está pasando.


miércoles, 11 de julio de 2012

CHELA NÁJERA


Graciela Martínez Nájera nació el 3 de marzo de 1928 en México, D.F. Debutó en el cine, luego trabajó en el teatro y la televisión. Se casó con el primer actor colombiano José Gálvez, fallecido en el 1978. Falleció el 11 de julio de 1998 en México, D.F. a causa de una insuficiencia cardíaca a los 70 años de edad. El nombre de esta extraordinaria primera actriz está escrito con letras de oro en la historia de la televisión, el teatro y el cine mexicano.

martes, 10 de julio de 2012

FILME MEXICANO INAUGURARÁ FESTIVAL DE SAO PAULO


Luego de visitar festivales de cine en Berlín, San Sebastián, Toulouse, Cartagena de Indias y Guadalajara, la película "Un mundo secreto", ópera prima del mexicano Gabriel Mariño, será la encargada de inaugurar el Séptimo Festival de Cinema Latino-Americano de Sao Paulo.
Mariño dijo que la invitación para participar en el encuentro fílmico, a realizarse del 12 al 19 de julio, se dio durante su estancia en Toulouse, Francia, donde Rafael Sampaio, programador del festival en Brasil, lo invitó luego de ganar el Premio del Jurado Joven y de la Crítica Francesa. "Fue una muy grata sorpresa saber que no sólo estamos invitados, sino que seremos los encargados de inaugurar el festival".
Destacó su orgullo por participar al lado de cineastas de gran trayectoria, entre ellos el argentino Rodrigo Moreno ("El custodio"), quien fue mi tutor y lo admiro mucho; o la actriz Julia Morán, quien ha sido reconocida por su trabajo en diversos países por "Historias que solamente existen cuando se les recuerda".
Mariño consideró que participar en este tipo de encuentros es muy importante para cualquier cineasta, porque brinda la oportunidad para conocer el sentir y pensar del público de otras culturas, "es una red que te permite conocer a cineastas y productores de otras latitudes, además de ver la reacción de la gente ante tu trabajo".
Recordó que luego de su estreno en la edición 62 del Festival Internacional de Cine de Berlín, "Un mundo secreto" participó en el programa Cine en Construcción, del Festival de Cine de San Sebastián; el 52 Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, en Colombia, y en la selección oficial del 27 Festival Internacional de Cine en Guadalajara.
Además de que se ha presentado en diversos ciclos programados por la Cineteca Nacional, que también será la encargada de su distribución en la capital mexicana el próximo año, "porque creo que la película seguirá participando en festivales lo que resta de este año".

miércoles, 4 de julio de 2012

FERNANDO DE FUENTES

Fernando de Fuentes Carrau fue un guionistaproductor y director de cine mexicano. Fue director de dos películas clásicas del cine mexicano El Compadre Mendoza (1933) y ¡Vámonos con Pancho Villa! (1935), De Fuentes inició su carrera como segundo ayudante de dirección en Santa(1931), la primera pelicula sonora producida en México. Su capacidad técnica lo promovió a dirigir El Anónimo (1932). De Fuentes es considerado un pionero en películas mexicanas y un director verdaderamente talentoso, que combina excelentes habilidades técnicas con un extraordinario sentido. Inventó el género cinematográfico de la comedia ranchera mexicana, con Allá en el Rancho Grande (1936), la primera película mexicana con gran éxito en los mercados extranjeros. Descubrió a Gabriel Figueroa y fue pionero en géneros como el horror, melodrama e histórico. De Fuentes fue el primer director mexicano que hizo una película en color Así se Quiere en Jalisco (1942). También fue el primero en hacer una película en coproducción con otro país Jalisco Canta en Sevilla (1948), coproducida con España. Tuvo dos hijos y murió por un ataque al corazón.