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martes, 30 de octubre de 2012

Francisco Madero


(Francisco Indalecio Madero) Político de la revolución mexicana (Parras, Coahuila, 1873 - México, 1913). Hijo de un terrateniente, Francisco Madero estudió en Francia y en Estados Unidos. Su preocupación por las condiciones de vida de las masas le hizo entrar en política, defendiendo ideas democráticas y de reforma social.

Su oposición contra la dictadura de Porfirio Díaz le llevó a la cárcel (1910); se evadió a Texas y allí organizó la Revolución mexicana de 1910. Derrotado el gobierno por las tropas de Orozco y de Zapata, se celebraron elecciones presidenciales, en las que triunfó Madero (1911).

En sus quince meses de gobierno, Francisco Madero quiso reconciliar a la Revolución con los restos del antiguo régimen; pero la división del movimiento revolucionario puso fin a sus planes. Madero había establecido un régimen de libertades y de democracia parlamentaria; pero no había satisfecho las aspiraciones de cambio social que latían en las masas revolucionarias.

viernes, 7 de septiembre de 2012

José María Pino Suárez


José María Pino Suárez nace el 08 de septiembre de 1869 en Tenosique, Tabasco; de ascendencia yucateca es llevado a Mérida para realizar sus estudios, hasta concluir la carrera de abogado.

Desde muy joven, se dedica a escribir poesía, la que se publicó entre 1890 y 1894 en el semanario Pimienta y Mostaza.

En 1896, habría de ver la luz su primer libro intitulado Melancolías, en ese mismo año, en el Palacio Municipal de Mérida, dedica al Padre de la Patria, un poema de su inspiración,la antología Trovadores de México, la dio a conocer en 1898.

Interesado en el periodismo, Pino Suárez funda y asume la dirección del periódico El Peninsular, órgano propagandístico de sus propias ideas y de defensa del campesinado, así como de oposición al régimen de Díaz, con la colaboración de don Serapio Rendón.

El 26 de junio de 1910, Madero, vicepresidente del centro antirreeleccionista de México, desembarca en el puerto de Progreso, Yucatán, donde le es presentado Pino Suárez, quien lo acompaña a un mitin en Mérida; en él pronuncia un discurso dando a conocer la ideología maderista.

Pino Suárez acompañó a Madero en su gira por Yucatán y Campeche; terminada la gira, Pino Suárez regresa a Yucatán para fundar el centro antirreelecionista de esta entidad, organismo que lo postula como candidato al gobierno de Yucatán.

Con la creación del centro antirreelecionista del estado de Yucatán, se funda el periódico La Defensa Nacional, para difundir los ideales revolucionarios, criticando el sistema de gobierno que usa las armas para ahogar cualquier brote de descontento.

Dadas sus actividades políticas incompatibles con el presidente Díaz, éste dicta una orden de aprehensión en su contra, pero Pino Suárez logra escapar hasta llegar a Tabasco donde se esconde por algún tiempo.

En la Convención Nacional de los Partidos Aliados, la presidencia de la misma, como resultado de una elección, recae en el Lic. José Ma. Pino Suárez.

Esa misma Convención, elige a Madero y a Francisco Vázquez Gómez como candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República, respectivamente.

Don José María Pino Suárez organiza grupos antirreelecionistas en Yucatán y Tabasco, informándole a Madero, quien no goza de plena libertad en San Luis Potosí, de los avances revolucionarios en las entidades citadas inicialmente.

De acuerdo con el Plan de San Luis, Madero asume la presidencia provisional en Ciudad Juárez, teniendo como leal colaborador a Pino Suárez, quien es designado Ministro de Justicia.

Para don Porfirio, el movimiento revolucionario no implicaba mayor peligro pensando que podía terminar fácilmente con él y continuar en el poder.

Sin embargo, los enfrentamientos fueron cada vez más violentos y los revolucionarios tomaron Ciudad Juárez, donde se firmaron los tratados que llevan el mismo nombre.

Los tratados de Ciudad Juárez fueron firmados por Madero, Pino Suárez y Francisco Vázquez Gómez por parte de los antirreeleccionistas y Francisco S. Carbajal, representando al gobierno de Díaz.

Conforme a los Tratados de Ciudad Juárez, don Porfirio y don Ramón Corral, el vicepresidente, renunciarían a sus respectivos cargos, asumiendo la presidencia interina don Francisco León de la Barra, quien convocaría a elecciones.

Al triunfo de la revolución, Pino Suárez es nombrado gobernador provisional de Yucatán y posteriormente, por elección, Gobernador Constitucional de la misma entidad.

En las elecciones convocadas por el Presidente interino, Francisco León de la Barra, resultaron electos Madero y Pino Suárez en la Presidencia y Vicepresidencia, respectivamente.

Además de la vicepresidencia, Pino Suárez ocupa el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, aunque a este último cargo se oponen algunos diputados.

A pesar de la oposición presentada, Pino Suárez por órdenes de Madero, comienza la organización de:
  • La educación para indígenas.
  • Los comedores y casas para estudiantes.
  • La escuela dominical para obreros.
  • La reforma de los planes de estudio de la Nacional Preparatoria y
  • Convoca a un Congreso de enseñanza primaria
El pronunciamiento de Félix Díaz y Manuel Mondragón, originaron en 1913, la Decena Trágica de la Ciudadela, movimiento al que se unió Victoriano Huerta traicionando al gobierno maderista.

Los huertistas obligan a Madero y Pino Suárez a renunciar a sus cargos con la promesa de Victoriano Huerta de respetar sus vidas.

El vicepresidente no confía en la promesa de Huerta, intuye que la traición está presente y tienen que soportar los insultos y humillaciones de sus propios celadores.

La traición se consuma el 22 de febrero de 1913: Madero y Pino Suárez son asesinados a espaldas del Palacio Negro de Lecumberri, la entonces penitenciaría de la ciudad de México.

miércoles, 8 de agosto de 2012

EMILIANO ZAPATA


(San Miguel Anenecuilco, México, 1879 - Morelos, 1919) Revolucionario agrarista mexicano. Hijo de una humilde familia campesina, Emiliano Zapata trabajó como peón y aparcero y recibió una pobre instrucción escolar.

Tenía veintitrés años cuando apoyó a la Junta de Cuautla en sus reivindicaciones por los ejidos de Morelos, su estado natal. La persecución desatada contra la Junta por el régimen porfirista lo llevó a Cuernavaca y luego a México como caballerizo del ejército.

De regreso en Morelos, Emiliano Zapata retomó la defensa de las tierras comunales y, en 1909, fue designado jefe de la Junta de Ayala. Al frente de un pequeño grupo armado, ocupó las tierras del Hospital y las distribuyó entre los campesinos.

Emiliano Zapata


Mientras el gobernador de Morelos, representante de los intereses de los terratenientes, enviaba fuerzas contra él, Genovevo de la O se sublevó en Cuernavaca. En el curso de los dos años siguientes, otros campesinos se levantaron en armas, entre ellos Tepepa, Merino y el maderista Torres Burgos, con quienes se alió Zapata. En marzo de 1911 se adhirió al plan de San Luis Potosí proclamado por Madero y, a la muerte de Torres Burgos, fue designado «jefe supremo del movimiento revolucionario del Sur».

Tras la caída de la dictadura de Porfirio Díaz, pronto aparecieron las discrepancias entre Zapata, quien reclamaba el inmediato reparto de las tierras de las haciendas entre los campesinos, y Madero, que por su parte exigía el desarme de las guerrillas. Por fin, Zapata aceptó el licenciamiento y desarme de sus tropas, con la esperanza de que la elección de Madero como presidente abriera las puertas a la reforma.

Elegido éste en 1911, y ante el fracaso de nuevas conversaciones, Zapata elaboró en noviembre del mismo año el plan de Ayala, en el que declaraba a Madero incapaz de cumplir los objetivos de la revolución y anunciaba la expropiación de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensación, si se aceptaba, y por la fuerza en caso contrario. Los que se adhirieron al plan, que eligieron jefe de la revolución a Pascual Orozco, enarbolaron la bandera de la reforma agraria como prioridad y solicitaron la renuncia del presidente.

Las fuerzas gubernamentales obligaron a Zapata a retirarse a Guerrero, pero el asesinato de Madero en febrero de 1913 por orden de Huerta cambió la situación. Zapata rechazó la oferta de Huerta de unirse a sus fuerzas y apoyó a los constitucionalistas de Carranza contra los huertistas. Nombrado jefe de la revolución en detrimento de Orozco, que había sido declarado traidor, consiguió derrotar a Huerta (1913).

En la convención de Aguascalientes de octubre de 1914 se concretó la alianza de Zapata y Pancho Villa, representantes del revolucionarismo agrario, contra Carranza, de tendencia moderada. Si bien ambos entraron poco después en la capital, su incapacidad política para dominar el aparato del Estado y las diferencias que surgieron entre los dos caudillos, a pesar de que Villa había aceptado el plan de Ayala, alentaron la reacción carrancista.

Perseguido por Pablo González, Zapata se hizo fuerte en Morelos, mientras que Villa era derrotado en el norte. El aporte de algunos intelectuales como Díaz Soto y Gama y Pérez Taylor dio solidez ideológica al movimiento agrarista y ello permitió a los zapatistas organizar administrativamente el espacio que controlaban.

En este sentido, el gobierno de Zapata creó comisiones agrarias, estableció la primera entidad de crédito agrario en México e intentó convertir la industria del azúcar de Morelos en una cooperativa. William Gates, enviado de Estados Unidos, destacó el orden de la zona controlada por Zapata frente al caos de la zona ocupada por los carrancistas.

Sin embargo, la guerra proseguía; en 1917, las tropas de Carranza derrotaron de nuevo a Villa en el norte. Ante la amenaza que Zapata suponía para el gobierno federal, el coronel Jesús Guajardo, que dirigía las operaciones gubernamentales contra él, traicionó y asesinó al líder agrarista tras atraerlo a un encuentro secreto en la hacienda de Chinameca, en Morelos.

jueves, 28 de junio de 2012

28 DE JUNIO: NACE ISIDRO FABELA


La figura de Isidro Fabela Alfaro representa al humanismo defensor de las libertades de México y el mundo; para las nuevas generaciones debería ser todo un símbolo y no objeto de estudio en desiertas bibliotecas.
Fabela apuntó…“La salvación de nuestro porvenir está en la libertad económica y política de México. Primero la económica porque si el extranjero lograra dominar con su capital nuestros intereses financieros, nuestras industrias, nuestras riquezas naturales, como desea ávidamente, entonces nuestra libertad política sería un mito y nuestra independencia exterior se presentaría en quiebra ante el acreedor omnipotente”.
Isidro Fabela nació en Atlacomulco el 28 de junio de 1882. Graduado de abogado en 1908, fue diputado federal, secretario de Relaciones Exteriores con don Venustiano Carranza; representante de México en diversos organismos internacionales, destacadísima voz en la Liga de las Naciones defendiendo la República Española, Etiopía, Australia y Finlandia. Miembro de la Corte Internacional de la Haya; Doctor Honoris Causa de la UNAM, gobernador del Estado de México y escritor. Antonio Caso escribió de él: “Pocas veces el hombre pensante ve reunidas a las cualidades inherentes al pensamiento, las cualidades activas del político: la acción apasionada (los hechos) en casi perfecto paralelismo y congruencia con la severa reflexión (las ideas)”.
Cuando Carranza fue asesinado, le comunicaron que debía obedecer las nuevas órdenes y Fabela contestó: “Es usted un soldado rebelde que ha hecho con el presidente Carranza lo mismo que hiciera el traidor de Huerta con el presidente Madero. Absténgase de darme órdenes que no acataré”.
Fabela, siendo secretario de Relaciones Exteriores, exigió con diplomacia la desocupación del Puerto de Veracruz, intervenido por los norteamericanos para castigar a Huerta; fue contundente: “La ofensa no es a Huerta sino al pueblo mexicano y exijo la retirada sin condiciones”, y se fueron.
Fundó el Museo de Arte Popular, el de Pintura Colonial y el de Charrería; también el monumento que encierra las ruinas de la casa donde nació Sor Juana Inés de la Cruz.
Al despedirse de sus colaboradores como gobernador les dijo: “Fui atacado dura e impíamente muchas veces y salgo de aquí, amigos míos, sin una gota de sangre en mis manos y sin un peso mal habido en mis bolsillos”. Isidro Fabela falleció el 2 de agosto de 1964.