viernes, 14 de septiembre de 2012

EFEMÉRIDES: 15 DE SEPTIEMBRE

1830 Nace en la ciudad de Oaxaca, Oaxaca, el militar y político Porfirio Díaz, quien fuera presidente de México a finales del siglo XIX y principios del XX.

1854 En el teatro Santa Anna de la ciudad de México es interpretado por primera vez el Himno Nacional Mexicano.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Calendario solar AZTECA


La Piedra del Sol es un disco monolítico de basalto con inscripciones alusivas a la cosmogonía mexica y los cultos solares. Es común e incorrectamente llamada Calendario Azteca. Probablemente fue un cuauhxicall
i (recipiente ceremonial) o un temalácatl o altar de sacrificio gladiatorio, involucrado probablemente en la festividad mexica Tlacaxipehualiztli. Mide 3,60 metros de diámetro, 122 centímetros de grosor y pesa más de 24 toneladas.

Probablemente en náhuatl fue llamada Ollin Tonatiuhtlan que significa "Tonatiuhtlan de Ollin" o "Sol de Movimiento". Esta manera de llamarle tiene relación con la forma en que, según la cosmogonía mexica, se espera termine la era del Quinto Sol; los cuatro anteriores llevaban por nombre la manera en que ese sol finalizaría; se dice que "Ollin Tonatiuh" finalizará con una serie de terremotos. 

La piedra del Sol más conocida como "El Calendario Azteca", es una pieza de extraordinario valor científico, artístico, místico y filosófico. En el se encuentran descritos un gran contenido en conocimientos que pueden (al ser interpretados inteligentemente) darnos claves para el desarrollo interior del ser humano.

En el centro aparece Tonatiuh, el dios Sol decorado a la manera nahua. Símbolo del lo espiritual en el ser humano, del Amor, la Fraternidad, el altruismo, la bondad, la paz, diligencia, templanza, etc. aparece glorioso con su lengua triangular que lejos de significar sed de sangre, nos representa la importancia que tiene el Verbo, la palabra, no sólo para comunicarnos, sino su relación en el origen de la creación, en esto es muy similar a lo que Sn. Juan dice "En un principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios, y el verbo era Dios...", también el Popol Vuh (Joya del Pueblo Maya) menciona que los creadores del mundo en un principio se reunieron y "hablaron" y así fue como se formó la tierra.

A los lados del Gran Rostro se encuentra cincelada dos garras estrujando corazones humanos, indicándonos la necesidad de eliminar de nuestra naturaleza interna las pasiones animales la ira, el orgullo, la lujuria, la soberbia, la avaricia, la envidia, el egoísmo, etc., es ahí donde está la clave para que nosotros acabemos con las guerras, con la explotación del hombre por el hombre, para que terminemos con muchas de las enfermedades, hambres, miseria, etc. para lograrlo se necesita de un valor muy grande, pues hay que enfrentarse a sí mismo, es por eso que colocaron garras para indicarnos esto. 

Se menciona esta magnifica pieza que 4 razas anteriores nos precedieron, coincidiendo extraordinariamente con otros pueblos como los mayas que afirman que no somos la primera raza existente en la tierra, sino que otras han existido alcanzando su esplendor y luego decayendo.

La primera la denominaron Oceltonatiuh de Ocelotl (Jaguar) y Tonatiuh (sol); esta primera raza aseguran fue devorada por los tigres. 

Foto: El Calendario Solar Azteca.


La Piedra del Sol es un disco monolítico de basalto con inscripciones alusivas a la cosmogonía mexica y los cultos solares. Es común e incorrectamente llamada Calendario Azteca. Probablemente fue un cuauhxicalli (recipiente ceremonial) o un temalácatl o altar de sacrificio gladiatorio, involucrado probablemente en la festividad mexica Tlacaxipehualiztli. Mide 3,60 metros de diámetro, 122 centímetros de grosor y pesa más de 24 toneladas.

Probablemente en náhuatl fue llamada Ollin Tonatiuhtlan que significa "Tonatiuhtlan de Ollin" o "Sol de Movimiento". Esta manera de llamarle tiene relación con la forma en que, según la cosmogonía mexica, se espera termine la era del Quinto Sol; los cuatro anteriores llevaban por nombre la manera en que ese sol finalizaría; se dice que "Ollin Tonatiuh" finalizará con una serie de terremotos. 

La piedra del Sol más conocida como "El Calendario Azteca", es una pieza de extraordinario valor científico, artístico, místico y filosófico. En el se encuentran descritos un gran contenido en conocimientos que pueden (al ser interpretados inteligentemente) darnos claves para el desarrollo interior del ser humano.

En el centro aparece Tonatiuh, el dios Sol decorado a la manera nahua. Símbolo del lo espiritual en el ser humano, del Amor, la Fraternidad, el altruismo, la bondad, la paz, diligencia, templanza, etc. aparece glorioso con su lengua triangular que lejos de significar sed de sangre, nos representa la importancia que tiene el Verbo, la palabra, no sólo para comunicarnos, sino su relación en el origen de la creación, en esto es muy similar a lo que Sn. Juan dice "En un principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios, y el verbo era Dios...", también el Popol Vuh (Joya del Pueblo Maya) menciona que los creadores del mundo en un principio se reunieron y "hablaron" y así fue como se formó la tierra.

A los lados del Gran Rostro se encuentra cincelada dos garras estrujando corazones humanos, indicándonos la necesidad de eliminar de nuestra naturaleza interna las pasiones animales la ira, el orgullo, la lujuria, la soberbia, la avaricia, la envidia, el egoísmo, etc., es ahí donde está la clave para que nosotros acabemos con las guerras, con la explotación del hombre por el hombre, para que terminemos con muchas de las enfermedades, hambres, miseria, etc. para lograrlo se necesita de un valor muy grande, pues hay que enfrentarse a sí mismo, es por eso que colocaron garras para indicarnos esto. 

Se menciona esta magnifica pieza que 4 razas anteriores nos precedieron, coincidiendo extraordinariamente con otros pueblos como los mayas que afirman que no somos la primera raza existente en la tierra, sino que otras han existido alcanzando su esplendor y luego decayendo.

La primera la denominaron Oceltonatiuh de Ocelotl (Jaguar) y Tonatiuh (sol); esta primera raza aseguran fue devorada por los tigres. 

Es muy importante hacer notar que los antepasados de Anahuac tenían al tigre como símbolo de sabiduría y perfección; es decir que esta primera raza alcanzó grados de desarrollo místico elevadísimos. La Segunda raza la llamaron Ehectonatiuh de Ehectal (dios del Viento) y Tonatiuh (el sol), esta raza afirman fue arrasada por fuerte huracanes, analizando la palabra Huracán encontramos que es uno de los nombres que dan los mayas a el corazón del cielo, que dividían en tres partes Chípi Kukulha, Raxá Kukulha y Kukulha y en su conjunto decían Huracán; con esto podemos entender que la Segunda raza existente en nuestra tierra estuvo llena de principios anímicos (alma) y espirituales (ser).

La tercera Raza se denominó Quiauhtonatiuh de Quiauh (Lluvia) y Tonatiuh (sol), el sol de Lluvia está raza fue destruida por lluvia de fuego y terremotos. La Cuarta raza la llamaron Atonatiuh de Atl (agua) y Tonatiuh (sol), esta raza fue destruida por agua, la catástrofe que relatan los aztecas es muy similar a la que se encentra en muchos pueblos de la tierra y que conocemos como el diluvio universal. 

Ciertos sabios como Platón aseguran la existencia de esta raza dándole el nombre de Atlántida, cuyos vestigios existen decenas de su existencia. Alrededor de Tonatiuh se encuentra el símbolo de ollin (Movimiento) y el numeral 4, que según los aztecas es la fecha en la que ha de perecer nuestra actual raza, (los hijos del Quinto Sol) por Fuego y por terremotos, cosa que curiosamente por nuestros tiempos los volcanes (el fuego) se han puesto en creciente actividad y los terremotos de han incrementado en número y en intensidad. 

No cabe duda de que nuestros antepasados alcanzaron en su época de oro grandes conocimientos que les permitieron plasmar verdaderas obras de arte, combinándolas con conocimientos míticos, religiosos, matemáticos, astronómicos, etc.
Es muy importante hacer notar que los antepasados de Anahuac tenían al tigre como símbolo de sabiduría y perfección; es decir que esta primera raza alcanzó grados de desarrollo místico elevadísimos. La Segunda raza la llamaron Ehectonatiuh de Ehectal (dios del Viento) y Tonatiuh (el sol), esta raza afirman fue arrasada por fuerte huracanes, analizando la palabra Huracán encontramos que es uno de los nombres que dan los mayas a el corazón del cielo, que dividían en tres partes Chípi Kukulha, Raxá Kukulha y Kukulha y en su conjunto decían Huracán; con esto podemos entender que la Segunda raza existente en nuestra tierra estuvo llena de principios anímicos (alma) y espirituales (ser).

La tercera Raza se denominó Quiauhtonatiuh de Quiauh (Lluvia) y Tonatiuh (sol), el sol de Lluvia está raza fue destruida por lluvia de fuego y terremotos. La Cuarta raza la llamaron Atonatiuh de Atl (agua) y Tonatiuh (sol), esta raza fue destruida por agua, la catástrofe que relatan los aztecas es muy similar a la que se encentra en muchos pueblos de la tierra y que conocemos como el diluvio universal. 

Ciertos sabios como Platón aseguran la existencia de esta raza dándole el nombre de Atlántida, cuyos vestigios existen decenas de su existencia. Alrededor de Tonatiuh se encuentra el símbolo de ollin (Movimiento) y el numeral 4, que según los aztecas es la fecha en la que ha de perecer nuestra actual raza, (los hijos del Quinto Sol) por Fuego y por terremotos, cosa que curiosamente por nuestros tiempos los volcanes (el fuego) se han puesto en creciente actividad y los terremotos de han incrementado en número y en intensidad. 

No cabe duda de que nuestros antepasados alcanzaron en su época de oro grandes conocimientos que les permitieron plasmar verdaderas obras de arte, combinándolas con conocimientos míticos, religiosos, matemáticos, astronómicos, etc.





Fuente: La Soledad

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EFEMÉRIDES 13 de septiembre

1847 Durante la invasión de Estados Unidos a México, mueren el teniente Juan de la Barrera y los cadetes Juan Escutia, Vicente Suárez, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca y Agustín Melgar, en lo que se conoce como la Batalla de Chapultepec.

Pozole


El pozole es una comida típica de México muy utilizada en celebraciones y festejos. Es una sopa de granos de maíz llamado cacahuazintle, a la cual se le agrega carne de cerdo, sal y otros ingredientes.
A continuación encontrarás una receta de pozole realmente exquisita para la cual necesitamos los siguientes ingredientes:
500 grs. de maíz
1 ½ Kg. de carne de cerdo
1 cebolla
Chile piquín en polvo
1 cabeza de ajo
Sal y orégano a gusto

Para comenzar lo que hacemos es preparar el maíz: lo limpiamos, lo descabezamos y lo hervimos (cada 1 Kg. de granos se calcula 5 litros de agua con 50 grs. de sal). Una vez que revienta el hervor lo retiramos del fuego y dejamos reposar durante un día.
Cuando el maíz ya cumplió su tiempo de reposo lo limpiamos de su piel y le quitamos la cabeza.
A continuación colocamos los 500 grs. de maíz para pozole en una olla con 2 litros de agua y agregamos el ajo machacado.
Una vez que los granos revienten en forma de flor agregamos la carne de cerdo cortada en trozos pequeños y salamos a gusto.
Cuando la carne esté bien cocida ya está pronto; lo servimos en recipientes pequeños que tengan dentro la cebolla picada, el orégano y el chile piquín en polvo; podemos agregarles otros condimentos a gusto.

martes, 11 de septiembre de 2012

Historia de la bandera de México


México ha tenido cuatro banderas oficiales en su historia. La primera bandera nacional oficial fue concebida por Agustín de Iturbide en 1821. Se eligió el tricolor de verde, blanco y rojo con el escudo nacional (un águila coronada) en el centro. Aunque el águila en el escudo es similar a la utilizada hoy en día, la de 1821 tenía una corona que representaba al imperio y no tenía una serpiente en su pico.


La segunda bandera nacional fue adoptada tras establecerse la primera república federal en 1823. El nuevo diseño suprimía la corona de la cabeza del águila, pero agregaba la serpiente, un ramo de olivo y laurel, tradición que aún se conserva en la bandera actual. Su uso fue interrumpido en 1864 debido a la disolución de la república federal.



La tercera bandera nacional oficial fue la del Segundo Imperio Mexicano. Mantenía el tricolor verde, blanco y rojo con el escudo nacional cargado al centro de la franja blanca. Sin embargo, cuatro águilas, cada una coronada, fueron colocadas en las esquinas de la bandera. Esta bandera dejó de usarse en 1867, cuando Maximiliano I fue destronado y ejecutado. La segunda bandera Nacional fue readoptada como la bandera nacional.



La actual bandera, llamada la Cuarta Bandera Nacional, fue instaurada en 1968 y confirmada por una ley de 1984. La versión utilizada hoy en día es una adaptación del diseño aprobado en 1916 por decreto del Presidente Venustiano Carranza, en donde el perfil del águila fue cambiado de frente a perfil izquierdo. 



En 1995 se decretó que cuando el Escudo Nacional se reproduzca en el reverso de la Bandera Nacional, el águila mexicana se presentará posada en su garra derecha, sujetando con la izquierda y el pico la serpiente curvada. 



La insignia patria está dividida en tres franjas verticales de color rojo, blanco y verde. Cada color tiene un significado diferente: verde que representa la esperanza, el blanco la unidad y el rojo simboliza la sangre que fue derramada en las batallas por la Independencia.



En el centro de la franja blanca está el Escudo Nacional, un águila posada sobre un nopal que emerge de un lago, que hace alusión al símbolo de la fundación de Tenochtitlán, con alas que están listos para la batalla y una serpiente en el pico…. Mes patrio… viva México!!!



lunes, 10 de septiembre de 2012

Estados Unidos suspendió los vuelos gratis de deportaciones a México


El gobierno de Estados Unidos suspendió los vuelos de regreso para mexicanos capturados tratando de ingresar ilegalmente a territorio estadounidense bajo el mortífero sol veraniego de los desiertos de Arizona, una medida para ahorrar dinero que pone fin a un experimento de siete años que costó casi 100 millones de dólares al contribuyente.
Más de 125.000 pasajeros fueron enviados gratis por avión de regreso a México desde el 2004 en un esfuerzo que inicialmente fue recibido con escepticismo por funcionarios mexicanos y por inmigrantes, pero fue aceptado gradualmente como forma para ayudar a personas a salir adelante y salvar vidas.
La Patrulla Fronteriza lo elogió como una manera de desalentar a los migrantes a volver a intentar el cruce, y parece haberlo logrado con muchos - al menos por un corto tiempo.
Pero con los arrestos de la patrulla en sus niveles más bajos en 40 años y nueva evidencia que indica que más personas están dirigiéndose al sur de la frontera que al norte, las autoridades tuvieron problemas para llenar los vuelos y encontraron cada vez más difícil justificar los costos. Vuelos que llevaban hasta 146 pasajeros fueron reducidos dos veces auna vez al día el año pasado.
este verano no ha habido ninguno.
"Todo se reduce a dólares y centavos", dijo George Allen, subjefe del sector de la Patrulla Fronteriza en Tucson. "Estamos topándonos con una sociedad más preocupada por presupuestos, especialmente con el gobierno".
En un esfuerzo para mantener activos los vuelos, las autoridades estadounidenses propusieron incluir a mexicanos que cometieron delitos cuando vivían en Estados Unidos. El gobierno mexicano rechazó la idea de sentar a criminales junto a familias, ancianos y personas frágiles que cruzan la frontera en busca de trabajo.
"Inmediatamente puedo decirles que México no iba a permitir, ni va a permitir jamás, ese tipo de repatriación, que pone en peligro la seguridad de familias", dijo Juan Manuel Calderón, cónsul mexicano en Tucson.
Los vuelos pudieran reanudarse, pero no este año, dijeron funcionarios de ambos países.

Fuente: El Colombiano

Los mexicanos del 11S

La tragedia del 11 de septiembre de 2001 no sólo enlutó a Estados Unidos, sino a México en particular, pues ese día murieron varios mexicanos pero al final sólo fueron entregadas actas de defunción a familiares de ocho connacionales víctimas de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York.

Salvador Beltrán del Río, entonces cónsul de México en Nueva York, rememoró cómo esa mañana se vio envuelto en un mar de asombro que poco a poco pasó del miedo, a la conmoción, al terror.

Ello, sin embargo, no paralizó las actividades diplomáticas de apoyo a los mexicanos que lo requirieron minutos después de los lamentables hechos, al inicio inciertas y que conforme pasaron las horas, incluso los días o meses se fue aclarando.

“En el principio sí fue bastante numerosa (la lista de connacionales fallecidos), que afortunadamente fuimos localizando, comprobando que en efecto ya no estaban ahí”, comentó el hombre que representó a México de enero de 2001 a marzo de 2003.

En entrevista con Notimex, Beltrán del Río indicó que el número de mexicanos fue de 16; “luego se aclaró que una de las personas que estaban en esa lista no era mexicano, quedó en 15”.

“De éstas, sólo ocho personas al final pudieron obtener acta de defunción y las indemnizaciones que se les dieron a sus familiares”, del total de dos mil 873 personas que fallecieron ese martes.

Recordó que hubo otros casos en los que los familiares no pudieron comprobar la nacionalidad de las víctimas y de que en efecto estuvieron en alguna de las Torres Gemelas el día de la tragedia.

“Quienes sí lo pudieron comprobar, pasaron por un largo proceso de documentación, porque la gran mayoría de ellos, incluso los que trabajaban en un restaurante de las Torres Gemelas, Windows on the World, tenían un número de seguro social distinto, de otra persona y poco a poco se fue aclarando”, explicó.

El ahora comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM) señaló que gracias a la apertura de las autoridades estadunidenses se logró identificar a los connacionales, a quienes México recuerda con gran tristeza.

Beltrán del Río refirió que el alcalde Rudolph Giuliani grabó en español anuncios en los que solicitaba a las personas, aun cuando no contaran con documentos, que dieran información de sus familiares.

Les solicitaba que detallaran “dónde pudo haber estado (su familiar), dónde trabajaba. Les decía: dennos elementos, y así fue como pudimos ir descartando casos de personas (de mexicanos) que en efecto se aclaró que no estaban ahí (en las Torres)”.

A una década de los hechos, el ex cónsul aclaró que “la tragedia de Nueva York no solo enlutó a Estados Unidos sino al mundo entero, más de un centenar de países que tenían presencia muy grande en las Torres porque tenían oficinas consulares, de negocio, de fondos de inversión”, entre otras.

Entonces “enlutó al mundo entero y a México en estas personas que lamentablemente perdieron la vida, unos trabajando en el piso 107 en las torres del World Trade Center en el restaurante Windows on the World; otros llevando pedidos de café, de donas, de desayunos”, refirió Beltrán del Río.

La propia empresa restaurantera abrió los libros y los puso a disposición de las autoridades de los diferentes países para corroborar la nacionalidad exacta de los empleados, pues en el lugar había trabajadores diversas nacionalidades, algunos de los cuales de manera irregular.

Salvador Beltrán precisó que las actas de defunción de los ocho mexicanos fallecidos hace una década se emitieron hasta mayo de 2002; al principio era una lista “bastante nutrida” y poco a poco se fue aclarando, “y fuimos descartando, porque ya no trabajaban ahí, se habían regresado a México”, insistió el ex diplomático.

Explicó que camino al consulado escuchó en la radio información relativa al desarrollo de las elecciones primarias; “de repente subo a mi oficina de la calle 39, en Nueva York, y empiezan hablar de un incidente, de un problema en alguna de las Torres, que alguna de las calderas habían registrado alguna explosión”.

Inmediatamente después “decían que había sido una avioneta, por lo que prendí imágenes en la televisión y tras unos minutos, vi la escena que vio todo el mundo, la del segundo avión y ya dije esto ya no es normal... definitivamente era una cosa inusual”.

Tras lo sucedido, bajó al primer piso del consulado, donde se apoya a los connacionales con la emisión de sus documentos, y solicitó a quienes laboraban en esa área “que nos abocáramos a buscar a los mexicanos que pudieran haber estado en las Torres”.

Tras el atentado, los teléfonos de la representación consular comenzaron a sonar para saber de sus familiares y “ahí permanecimos toda la noche”. 

Hubo llamadas tanto de la Presidencia de la República, del entonces secretario de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda, de la embajada de Washington en México; en fin, “esas llamadas fueron las que empezamos a atender”.

Más adelante se empezaron a dar llamadas de las autoridades de la ciudad: “de la oficina del alcalde Giuliani, del gobernador George E. Pataki, y digamos que entonces fue así como transcurrieron los primeros minutos de esa mañana”.

Conforme pasaron los días el contacto con autoridades del Buró Federal de Investigación (FBI), con la Cruz Roja, el Fondo para la Atención a Víctimas, así como los diversos consulados se América Latina fue permanente.



Fuente: Intolerancia